
Desde que nacemos, concebimos al mundo como un lugar sin maldad, ni rencor. Un paraíso de promesas para todo el que llega a él, pero con el tiempo nos vamos dando cuenta de que no todo es color de rosa, que las cosas no siempre se equilibrarán en la balanza y de que algunos nace siendo estrellas y otros estrellados. Un mundo donde aprende al sobrevivir el más vivo, pero en el que siempre pierde el más ingenuo.
Y así comienza una travesía de la que sólo nosotros tenemos el timón y damos rumbo a ese destino que comenzamos a construirnos, porque a nadie podremos culpar de lo que nos depare la suerte, ¿o sí?.
En ese ir y venir, nos tropezaremos con mucha gente, muy variadas y con percepciones diferentes a la nuestra, porque esa variedad es lo que hace al mundo lo que es. Entre tanta mezcolanza y tanto variopinto, nos encontraremos con personas dulces, preocupadas, traicioneras, egoístas y más. Y en ese momento, en el que te tropiezas con gente que sólo piensa en su bienestar, sin importar a quien se llevan por delante, es que deberíamos preguntarnos, por qué es ese tipo de gente, los que aciertan en la vida, las estrellas y por qué, los ingenuos son los estrellados?
Gente que no deberían estar donde están, gente que sólo se preocupan por sí mismos, y dañan a los de su alrededor, no deberían ser el peso en una balanza. ¿ Es tan difícil el equilibrio? o ¿es que , acaso, perderíamos algo muy valioso si logramos equilibrarnos?
O es que al final, existe ese verdugo que te hará pagar todo el año, luego de probar el éxito. Todo lo que sube, baja, dicen, pero yo no creo que sea la regla en todos los casos, porque siempre existe la maldad y existirá, pero lo justo sería que la balanza se equilibrara y los que un día fueron verdugos, en el futuro les tengan reservado el de víctima en esa historia que es la vida.
Y así comienza una travesía de la que sólo nosotros tenemos el timón y damos rumbo a ese destino que comenzamos a construirnos, porque a nadie podremos culpar de lo que nos depare la suerte, ¿o sí?.
En ese ir y venir, nos tropezaremos con mucha gente, muy variadas y con percepciones diferentes a la nuestra, porque esa variedad es lo que hace al mundo lo que es. Entre tanta mezcolanza y tanto variopinto, nos encontraremos con personas dulces, preocupadas, traicioneras, egoístas y más. Y en ese momento, en el que te tropiezas con gente que sólo piensa en su bienestar, sin importar a quien se llevan por delante, es que deberíamos preguntarnos, por qué es ese tipo de gente, los que aciertan en la vida, las estrellas y por qué, los ingenuos son los estrellados?
Gente que no deberían estar donde están, gente que sólo se preocupan por sí mismos, y dañan a los de su alrededor, no deberían ser el peso en una balanza. ¿ Es tan difícil el equilibrio? o ¿es que , acaso, perderíamos algo muy valioso si logramos equilibrarnos?
O es que al final, existe ese verdugo que te hará pagar todo el año, luego de probar el éxito. Todo lo que sube, baja, dicen, pero yo no creo que sea la regla en todos los casos, porque siempre existe la maldad y existirá, pero lo justo sería que la balanza se equilibrara y los que un día fueron verdugos, en el futuro les tengan reservado el de víctima en esa historia que es la vida.







1 comentarios:
La justicia es otra creación del hombre. La pregunta correcta sería, "¿Existe el respeto?" y la respuesta es, un rotundo no. El mundo es un pozo de mierda que debe ser purgado.
Te amo mucho bebé.
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